miércoles, 27 de marzo de 2013

Ortografía y otras normas



Últimamente, me parece, que es de general incumplimiento , en demasía, la norma básica de expresión que garantiza, si se cumple, la posible comprensión de un texto: La Ortografía. "Orto", por recto, y "grafía" por escrito, se dice pues de lo que se ajusta a canon y a deber en lengua escrita.
Escribir con faltas de ortografía, es una falta de educación hacía uno mismo y hacia los demás.
Como veo que muchas veces, personas que escriben con tres o cuatro "garrafalidades" por renglón, apelan a libertades expresivas como bien supremo, yo apelo a la Norma, y al respeto como condición "sine qua non" para la vida ordenada y civilizada. La Historia, se dice, empieza con la palabra escrita, y con ella surge, por necesidad, la Gramática. El verbo, el sustantivo, el adjetivo, o el pronombre, debe y quiere ser escrito como es debido.

Mas benévolo me muestro con las gramaticales, erratas viles que cual hordas permean nuestros hábitos expresivos, son más difíciles de corregir, pero nadie puede excusarse de escribir así, por ejemplo: "haver si bienes que a yamado a la puerta el vurro" En lugar de: A ver si vienes que ha llamado a la puerta el burro".

Las faltas de ortografía, emborronan, molestan y no son preceptivas. Además, no entiendo cómo habiendo correctores automáticos, no se ceja de una vez en tan funesto hábito, que cual natural disposición, se tolera sin repulsa. Pues va la mía, de repulsa digo.Pero yo me atrevería a ir un poco más allá, creo que esta relajación de las Normas básicas de convivencia, procede de una connivencia que no ceja ante cualquier conveniencia para apartarnos de la convivencia.
Apostillo, sin convivencia no hay Ciencia. Sin Normas no hay Libertad. Babel.

Creo que nuestro sistema educativo y formativo ha sido y está siendo,un rotundo éxito, pues ha alcanzado muy notablemente los objetivos deseados.-Mi interpretación descriptiva, nominal y aseverante, no es cínica, ni es un sofisma, es una afirmación , casi de rango teorémico, pues admite demostración, y presume postulados. Yo le llamaría: "Teorema de Rousseau".-

Yo me revelo, rebelándome. O si cabe, me rebelo revelándome.

Es que el tema de fondo, es un tema de Ciencia, es la misma base sobre la que se sustenta todo el edificio metodológico de la misma.
Muchos fracasan en matemáticas, por no saber escribir caligráficamente bien, me decía hace poco un profesor de dicha asignatura.
El tema de fondo es, considerar necesario , en el proceder público y privado de un paradigma que incluya y testifique :
orden, excelencia, método, límite, constancia, sacrificio, deber, disciplina, ética, mérito y rigor.
Versus: desorden, vagancia, inconsistencia, inconstancia, caos, oportunismo, latrocinio, indisciplina, fraude, amoralidad y abuso. O bien considerar que es completamente irrelevante.

En el primer paradigma cabe y prospera el Conocimiento, en el segundo, ¿Cree alguien qué también?
Los síntomas identifican la dolencia.

El caso es que tanto salfumán en gramática produce pérdida de vocabulario, escasez de recursos expresivos y languidez, venenos que inoculados por doquier, producen efectos muy claros que todos padecemos.
Hablar bien no da lo mismo que hablar mal, y es más, desconfío de quienes crean que todo esto es "una mareada de perdiz" de un servidor, siempre dispuesto a la letra, "¡Y un jamón, y que se sirva con chorreras!", vamos que no, que ya estamos hartos de tanto abuso.
Además, sin letra no hay Ciencia que valga, a ver si se entiende caramba. Se habla de Plotino, como si fuese un Neutrino, y de un Protón como de un aluvión. Mucho sabio pajarero, es Papageno de mal agüero.
Tan importante es la Palabra, que la escribo en mayúscula por ser usada como concepto, no como sustantivo común.
La demarcación entre el que está instruido o no lo está, pasa por la palabra analfabeto, como letrado -por letra- se denomina al que de leyes tiene licencia, que quiere decir abogado. Al principio fue el Verbo, así empieza un canónico no sinóptico, para adentrarse en la narración. Si cocinar hizo al hombre, no hay cocina sin letra, ni palabra sin receta, ni caballero sin salero.

Bueno, Laus Deo, por suerte no tengo hijos.

1 comentario:

  1. Pues lleva mucha razón el artículo, la norma es primordial, sin ella vamos al caos, trátese de la ortográfica es fundamental, porque el hablar bien o escribir correctamente hace que podamos entendernos mejor.


    Muy necesario e importante: "El tema de fondo es, considerar necesario , en el proceder público y privado de un paradigma que incluya y testifique :
    orden, excelencia, método, límite, constancia, sacrificio, deber, disciplina, ética, mérito y rigor. "


    ¡Ay, cuando se produce tantas normas sin razonabilidad alguna, queriendo sin querer, al precipicio nos lleva!.

    https://www.youtube.com/watch?v=vV_b2HGRlF8



    La belleza forma parte del Orden...¿por qué se elimina?, ¿Por qué no interesa el mundo de la sensibilidad y las emociones?, ¿ qué tratamos de olvidar?.


    Maravillosas contemplaciones las tuyas, David.



    Saludos Afectuosos. Teresa.

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