jueves, 18 de julio de 2013

Bachilleratos (por poner un nombre)

(se ruega leer escuchando la música que aporto al pie, es muy importante, gracias.)

Me decía ayer un joven, al que ya traté de niño, con solvencia intelectual, al que me une una fuerte amistad,- con los condicionantes que implica sacarle yo treinta años por encima-, que un profesor de Filosofía afirmó en clase que los átomos habían sido vistos y fotografiados y los ácaros no.
Lo aseveró con naturalidad, citando de frente, a lo torero. Reprimió las quejas del discente, claro, pues la ignorancia que antaño fue atrevida, hoy ostenta cátedra.
No es chanza, es brete, pues de tales guisos salen estas burlas. No es caso aislado, es ejemplo de la sapiencia media del docente medio en enseñanzas medias. Un chasco. Esto ya lo sabía yo cuando me retiré de la docencia.

También padecí análogas cosas en análogos tiempos, me refiero a los tiempos propios, que no a los del devenir de los años, que ahí ya indiqué la diferencia.
La tontería viene de lejos. Este chico, hoy ya hombre, ya se quejaba en los momentos finales de su educación primaria, a la que  sigo llamando básica, por ser optimista,  pues atendiendo a la realidad debiera llamarle -no sin cierta pena-, pre-agónica, las barbaridades (y delitos) de consentimiento y afirmación de algunos de sus docentes respecto al consumo de drogas en sus espacios de autoridad  retribuida, bajo la coacción de "pequeños" pincha-ruedas y toca pamplinas, por poner sustantivo correcto,-académico vamos-,  y no el que pudiera resultar de expresión soez.

Pertenece el muchacho a un entorno desarrollado, semi-rural, en las cercanías de Barcelona, nadie piense ni en suburbios ni en otras lindes. Un escándalo. (Si no tomé medidas directas antaño, a parte de poner sobre aviso a sus padres fue por no tener potestad alguna, de haberla ostentado, hubiere procedido conforme a la Ley en primera instancia, y de no haber obtenido resultado, a  la Justicia, sin toga, en segundo intento. Yo no juego a los dados.)

Ahora este chico, mozo por edades, pero no tanto por experiencias, se interroga por el rumbo a seguir en sus próximas decisiones académicas y profesionales. Yo soy pedagogo, soy su amigo, y además siento por él una profunda filiación, debiera poder aconsejarle, pero no sé qué decirle.
No puedo más que ruborizarme.
A pesar del sistema educativo que ha padecido, y padecerá, es un ejemplo de que la inteligencia puede sobrevivir. Está en  las utopías, no seré yo quien le reprenda. Le matizo que yo prefiero la Esperanza a la utopía y la tradición a la revolución, -a la que me opongo por principios-, pero entiendo que no me entienda, o mejor, que  no me comprenda aunque entienda mis explicaciones,  pues bajo sus premisas y sus experiencias, la  tradición es sinónimo de continuismo doliente, y solo la utopía puede acercarle a las estrellas, metáfora de su Esperanza. Sin revolución, permanecer es morir, o si se quiere, sucumbir.
Yo le entiendo, y  le comprendo. Además está enamorado y escribe poesía. Demuestra que el chaval no es común, pues la lírica no suele acompañar las épicas de nuestros jóvenes, más dados a otras  lindes que a composiciones literarias. Añado que no es cursi, es novel, pero no cursi, cosa que sí son muchos bardos cargados de años y premios.
Yo ya sabía que no era común, con doce años se interesaba por la Edad Media, sus poemas y sus batallas, y por Tolkien.

Sea lo que sea lo que decida hacer o estudiar, le espera un arduo camino, pues en España hay llamaradas permanentes de ignominia y  se camina, por lo común, entre barros, en vez de quemar la idiotez y despejar las sendas.

Quizá algún día él o sus sueños puedan arreglarlo. Yo intentaré ayudarle.


3 comentarios:

  1. Es una preciosidad de texto, David, Enhorabuena, dices muchas cosas, a cual más importante, detectable tu bondad, a mí me pasa lo mismo, el mirar por los demás olvidándote de ti mismo. Esa preocupación por los niños y chavales...¿ que hemos hecho los adultos tan mal ?, barbaridades en la ignorancia más plena...nos damos de saber y no sabemos nada.


    Cuando los propios padres y abuelos no se preocupan de mantener los verdaderos valores de la vida, los auténticos, le están fallando a sus futuras generaciones, pero siguen con la venda en los ojos, girasoles ciegos...no quita que por supuesto, hay personas inteligentes entre ellas algunos padres y abuelos sobradamente nada de ignorantes y sí que miran a corto y largo plazo sin equivocarse en sus interpretaciones sociológicas del futuro-



    A veces cuando sigo viendo la tremenda ignorancia que padecen las personas después de todo lo que esta ocurriendo, solo pienso que nos queda rezar como esta maravillosa canción de Mozart, porque la música es lo que nos comunica con Dios.


    Hay niños y adolescente que valen mucho, como adultos que han sido despojados de sus valías por la tremenda envidia.. ¡Ah, ser humano tan pobre que eres casi todas las veces! y en otras ocasiones ¡ que grandeza puede llegar a tener el Corazón!, pero son tan pocas esas ocasiones...


    La enseñanza nunca ha sido tratada como el asunto más importante de nuestro País, siempre un pasotismo tremendo, el español no será nunca inteligente, al menos ya lo tengo claro, ya es genético diría yo ( desearía equivocarme)...cuantos ciegos sin querer mirar...con el Corazón y la inteligencia...¡Padre, perdónales que sí saben lo que hacen!


    Maravilloso artículo, David.

    Un saludo afectuoso. Teresa.

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  2. Gracias otra vez Teresa. Creo que en gran medida eres tú quien hace que las cosas sean hermosas. Un placer -como siempre- leerte.

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    1. Gracias por tan bello cumplido, también tú aportas belleza al corazón e inteligencia al vivir, David. Teresa

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