miércoles, 10 de septiembre de 2014

Facit indignatio versum

Lo recuerdo perfectamente, era un día de Octubre, hace treinta y muchos años, para el edificio Xifré, centenario ya entonces, todo parece igual hoy, pero para mí todo es distinto. Esperaba yo antaño bajo sus arcos ciegos que empezara el curso de bachillerato que se impartía dentro.
Provisional, en lo académico y en la ubicación, tengo un recuerdo terrible de las fechorías y disparates que allí se perpetraban, prefigurando lo que es la España de hoy, llena de descalabros, desencuentros, abusos, y palabras indebidas. Pocos profesores allá eran maestros de nada, y ninguno casi debería de haber estado nunca ni allí ni en aula alguna. Los había de todo tipo, pero con excepciones, obedecían a un patrón común, a un modelo concreto de personas vacías de conocimientos y sobre todo de capacidad para transmitir nada. Un triste recuerdo que hoy, en horas tempranas,  he vuelto a visitar,  y me he quedado con un sabor agridulce y con cierta pena.



1 comentario:

  1. Si es verdad que estamos en un panorama de descalabro, todos han atendido a sus intereses, sólo pocas personas sensatas e inteligentes se escapan de intervenir en la barbarie de algo, los menos interesados está claro, con razón se puede entender el " Silencio de Ortega y Gasset".


    Decía Charles Dickens en su obra " Historia de Dos Ciudades":

    " El hombre se habia salido del Centro de la Verdad"

    " La lepra de la artificiosidad desfiguraba a todos aquellos seres".

    " ¡ Qué cuadro de sumisiones, de bajezas, halagos, servilismo y abyecta humillación el que se vio entonces!"

    Ese es un mundo representado en la obra, pero paralelamente hay otro configurado por lo siguiente, aunque escaso:


    " Charles Darnay: Busco la manera de llevar a cabo la última súplica que me hicieron los labios de mi madre, de obedecer su mirada implorándome que fuese misericordioso y que reparase el mal hecho, y me torturo al ver que busco en vano ayuda y fuerza".


    " ¿ Cómo te llamas, ángel bondadoso?


    Profesores que supieran y sepan transmitir, muy pocos, ser profesor se ha convertido en cobrar una nómina, pero pocos que les guste la pedagogía y los chicos, me viene a la mente a D. Josefina Aldecoa, su labor tan extraordinaria en la enseñanza, falta vocación.


    El filósofo D. Emilio Lledó es un encanto de Señor, inteligente y siempre le da mucho valor a la enseñanza de calidad.

    https://www.youtube.com/watch?v=io04ykCpxC4


    Valiosa la aportación del filósofo D. José Antonio Marina.

    https://www.youtube.com/watch?v=GgBg-UMUgCg


    Y nuestro querido, D. José Luís Sampedro, siempre apoyando a los más débiles, hablando de la educación siempre.


    https://www.youtube.com/watch?v=2nLAhBu1feM


    Nos quedamos con cierta pena, David, esa es la verdad, pero muy pocas personas se quedan con esa sensación...no muchas, no...


    Genial artículo.


    https://www.youtube.com/watch?v=Nx1AmvuVVR0


    Un abrazo. Teresa.

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